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Hypospadias Surgery - Art and Science
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Cirugía del Hipospadias
Por el Prof. Dr. Ahmed T Hadidi
Profesor de Cirugía Pediátrica y Plástica, Universidad de El Cairo, Egipto
La Cirugía del
Hipospadias se ha desarrollado como una Ciencia y un Arte concreto y definido.
Los Cirujanos que traten estas anomalías deberán poseer un entendimiento
detallado de los principios quirúrgicos básicos y de una experiencia en
técnicas quirúrgicas delicadas y asistidas con óptica de aumento, además de
mantener un volumen de trabajo suficiente para sistematicamente obtener unos
buenos resultados.
Incidencia
Uno de cada 300 niños
presenta un hipospadias. Un estudio de los Estados Unidos de América demuestra
que es la anomalía congénmita más frecuente en la población de raza blanca. La
incidencia ha ido en aumento desde los años 1970 y 1980.
Clasificación
La clasificación
anatómica del Hipospadias tiene en cuenta la localización del meato uretral,
pero no la curvatura del pene. Se ha realizado una clasificación más moderna,
en la cual se indica el nivel del meato (antes y después de la corrección de la
incurvación o chorda), el prepucio (incompleto o completo), el glande (hendido,
hendido incompletamente, o plano), la anchura de la placa uretral, el grado de
rotación peneana y la presencia o no de transposición penoescrotal (Figs. 1 y
2). Utilizando la clasificación general (Fig. 4), los cirujanos seremos capaces
de realizar estudios multicéntricos y evaluar las distintas técnicas de
reparación.
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Diferentes clasificaciones de
hipospadias, acorde a la localización del meato (modificado de Sheldon y
Duckett 1987).
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Fig. 2 a – c:
Clasificación de la configuración del glande en el hipospadias. (a) Glande
hendido. Existe un profundo surco a nivel medio del glande configurando
claramente una hendidura; La placa uretral es estrecha y se proyecta en la
punta del glande. (b) Glande con hendidura incompleta. Hay un grado variable de
hendidura en el glande, un surco glanular superficial y un grado variable de
proyección de la placa uretral. (c) Glande plano. La placa uretral termina
brevemente en el pene, sin surco glanular. Hay un grado variable de chordee,
especialmente en las formas proximales de hipospadias.
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Momento
de la Cirugía
Estudios recientes
demostraron que el momento ideal para realizar la cirugía correctora del
hipospadias es entre los 3 y los 15 meses de edad, ya que el pene crece menos
de 1 cm durante los primeros 3 – 4 años (Fig. 3).
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Fig. 3: Evaluación del
riesgo en la reparación del hipospadias, desde el nacimiento hasta los 7 años
de edad. La ventana óptima es desde los 3 a los 15 meses de edad (modificado de
Schultz y cols. 1983).
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Fig. 4: Clasificación
general: los cirujanos son capaces de dirigir estudios multicéntricos para
evaluar las distintas técnicas reparativas.
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Diferentes
tejidos utilizados para la corrección del hipospadias
Aunque la reparación del
hipospadias se puede agrupar en 8 grandes categorías, en función del tipo de
tejido utilizado, cada una de ellas han sido sujetas a tantas variaciones como
tantos cirujanos han introducido pequeñas modificaciones sobre las ya
modificadas técnicas originales.
Para corregir un
hipospadias y para conseguir un meato terminal, uno puede seguir los siguientes
principios básicos en el manejo de los tejidos: 1) mobilización de la uretra;
2) piel distal al meato; 3) piel proximal al meato; 4) piel prepucial; 5)
combinación de prepucio y piel proximal al meato; 6) piel escrotal; 7) piel
dorsal peneana; 8) diferentes injertos.
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Mobilización urteral
Mobilización ureteral descrita por primera vez por Beck y Hacker
(1897).
MAGPI descrito por Duckett (1981), incisión vertical por línea media y cierre transversal acompañado de mobilización.
Configuración en "M" de Arat (1984), una modificaciñón del MAGPI al colocar dos puntos de sutura en el borde ventral.
Modificación UGPI, de Harrison y Grobelaar. Es una modificación del
MAGPI (1997) mediante la incisión en “V” al rededor del meato original, y la
realización de dos profundas alas en el glande previo al avance uretral. Se
realiza una rotación ascendente de dichas alas glanulares.
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Piel distal al meato
Utilización de piel ventral y distal al meato para reconstruir una
neouretra completamente epitelizada.
Incisión en forma de “U”, descrita inicialmente por Thiersch (1869).
Nótese que la incisión en forma de “U” no es central con el fin de evitar la
línea de sutura en la parte superior de sus ramas.
Reparación piramidal de Duckett y Keating (1989) para el Megameato con
Prepucio Intacto (MPI).
Hipospadias glanular con glande hendido.
Reparación DUG de Stock y Hanna (1997) que combina la incisión en “U”
con la incisión vertical por la línea media y con cierre transversal.
Utilización de piel ventral y distal al meato para reconstruir una
neouretra parcialmente epitelizada.
Uretroplastia incompleta de Duplay (1880)
Técnica de Denis Browne (1949)
Placa uretral en bisagra de Rich y cols. (1989)
Uretroplastia TIP (Tubularización e Incisión de la Placa) de Snodgrass
(1994)
Wood (1875) describió un colgajo
con base meatal y con un ojal en prepucio
Omberdanne (1911) realizó una
reparación con un gran colgajo de
rotación y una sutura en bolsa de tabaco
Mathieu (1932), realizó una
incisión en forma de “U” y con dos líneas de sutura
Mustarde (1965), un colgajo
rectangular y una sola línea de sutura
Barcat (1969) describe la técnica
del surco balánico y una profunda incisión media
Hadidi (1996) describe la glanuloplastia Y-V modificada de Mathieu.
Una incisión en “Y” del glande, el centro en el apex del mismo, cierre con una
“V” y apertura de las orejuelas que resultan. Se extirpa una “V” pequeña en la
parte distal del colgajo.
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Piel prepucial
Ojal prepucial descrito por Thiersch (1869).
Incisión en línea media del prepucio descrita por Edmunds (1913) y
Byars (1955).
Injerto de piel sacado del prepucio para cubrir el defecto ventral
del pene de Nove-Josserand (1897) y Bracka (1995).
Injerto libre de piel para dormar una neouretra: Devine y Horton
(1961).
Colgajo
en isla: Hook (1896), … and Duckett (1980).
Colgajo en isla Onlay: Elder (1987).
Fascia vascular prepucial como segunda capa de protección: Retik
(1988).
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Fig. 6 a – d: Utilización de piel ventral y distal al meato
para reconstruir una neouretra parcialmente epitelizada: (a) uretroplastia
incompleta de Duplay (1880); (b) Técnica de Denis Browne (1949); (c) Bisagra de
la placa uretral (Rich y cols. 1989); (d) uretroplastia TIP de Snodgrass
(1994).
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Utilización combinada de
prepucio y de piel proximal al meato
Colgajo oblícuo lateral desde un lado del pene: Hook (1896).
Reparación en un estadio del hipospadias proximal: Broadbent
(1961).
Colgajo parameatal descrito por Koyanagi (1983).
Reparación en Yunta descrita por Snow (1994).
Colgajo con base lateral combinado con glanuloplastia descrita por
Hadidi (2003)
Bouisson (1861) fue el primero en usar la piel escrotal para la
recosntrucción uretral.
Rosenberger (1891) utilizó l apiel escrotal para la uretroplastia y
enterrar el pene en el escroto.
Rochet (1899) usó un gran colgajo escrotal para realizar una
uretroplastia completa.
Lowsley y Begg (1938) construyeron un tubo largo uretral utilizando
la piel del escroto.
Beck (1897) sugirió utilizar la uretroplastia de Duplay, utilizando
un colgajo de rotación a partir del escroto para la cobertura ventral.
Cecil (1946) usó una modificación de la técnica de Rosenberger
después de reconstruir la uretra utilizando la piel ventral del pene.
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Piel dorsal del pene
Davis en 1940 tubulizó la piel peneana dorsal con una base próxima
a la dirección de la circulación. El extremo distal suelto de este tubo se pasó
a través de un canal en el glande y en el pene, mediante la angulación hacia
arriba y hacia abajo de éste último. En una segunda fase, el pedículo proximal
se seccionó, volviendo el pene a su posición original. Esta gimnasia peneana
propuesta por Davis resultó ser demasiado dura y difícil para algunos
cirujanos.
Nove-Josserand (1897) usaron un injerto cutáneo de espesor parcial
sobre una sonda metálica.
Devine y Horton (1961) utilizaron un injerto cutáneo de espesor
total en una reparación en un solo tiempo.
Bracka (1995) utilizó un injerto cutáneo de espesor total en una
reparación en dos tiempos.
Mommelaar (1947) utilizó mucosa de vejiga para la reconstrucción
uretral.
Humby (1941) describió por vez
primera el uso de mucosa oral para la reconstrución uretral.
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